Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.
Camagüey, 27 de abril.- La fuerza
represiva encargada del orden interno en
la prisión provincial Kilo 7, Camagüey,
parecen no hartarse de sangre, al
continuar su indigna y criminal estela de
violencia.
El día 25, en horas del mediodía, fue golpeado salvajemente un
recluso con trastornos mentales, Abelardo González Samper, el
cual recibió fracturas de cráneo con herida profunda en el parietal
izquierdo.
Las lesiones fueron ocasionadas por el sud-oficial Pedroso,
funcionario de Orden Interior con un enorme historial de crueles
abusos y múltiples lesionados en esta cárcel, crímenes que gozan
de total impunidad judicial aún cuando estos hechos son de
conocimiento de la fiscalía y hasta de la propia dirección del país.
En lo que va de año, 56 prisioneros fueron víctimas de las
violencias policiales en este centro de reclusión. La gran mayoría
resultaron lesionados de gravedad producto a la brutalidad de los
guardias.
Es que al parecer, el gobierno y su cúpula política se rehúsa a
visualizar los crímenes y actos violatorio. Pero el cinismo el doble
rasero y su incondicional compromiso con malos asesinos uniformados,
los mantienes ciegos y ajenos a la barbarie.
