Comparte el artículo El principito Thomas y el avión de papá “le président”: Francia 2012-05-10 Zoé Valdés Thomas, e ...
Cuando ganó Nicolas Sarkozy las presidenciales del 2007 la prensa la tomó con los hijos del recién estrenado presidente, apenas salieron en las primeras fotos y ya empezaron a criticarlos duramente. Tanto, que en cinco años de presidencia no se supo nada más de sus vástagos, salvo esporádicamente. Sin embargo, ahora con Thomas Hollande ocurre todo lo contrario, incluso la noche electoral en France 2 empezó con este muchacho hablando por móvil con el padre. Nada de lo que dijo tenía el más mínimo interés, ni tampoco se oyó absolutamente nada de lo que su padre le comunicó. Puro espectáculo.
No se agitan ahora, como antes, los trapos sucios que se agitaron con Cecilia y con Carla, más bien se tapa la realidad, que Valérie Trierweiler, la nueva compañera de Hollande, con la que no se ha casado, era la periodista que fue a hacer un reportaje, portada de Paris-Match, sobre su esposa recién parida de su cuarto hijo. Era la época en la que ambos no se medían a la hora de instrumentalizar a un bebé para sus fines publicitarios políticos. La periodista y su esposo se hicieron amigos de la pareja Hollande-Royal, hasta que un día el nuevo presidente y la periodista decidieron meterse en la cama. Todo muy en la cochiquera sexual de los políticos franceses, a los que llaman libertinos, nada que ver con los libertinos de antaño, por supuesto; nada que ver y muy lejos de lo que pasó con Cecilia y con Carla.
Poco se sabe de quien había sido uno de los protagonistas de la campaña de su madre (Segolène Royal) en 2007. Y ya empieza la prensa a dar a Thomas Hollande una importancia que no tiene, ya le tiran hasta piropos, y lo tildan de bonitillo, francamente, al lado de los hijos de Sarko, éste está mata’o. Para colmo, los piropos no solo son acerca de su físico, además se le da una connotación política a su presencia que no ha tenido jamás.
Thomas, en todo caso, ya es el principito de los medios, y ha conseguido más entradas en internet que Pippa Middleton, la hermana de la princesa Kate de Inglaterra.
Entre tanto, su padre se esmera en arreglar la economía. Para lograrlo ha empezado por tomar un jet privado, la noche de las elecciones presidenciales, de Tulle hasta París, por un costo que se dice ha ido entre los 65 o 100 mil euros. Ya empezaron, a lo grande, que es como empiezan siempre estos señorones del poder. Ante el gasto del avión, los seguidores del nuevo jefe de Estado no vacilan en sacarle la cuenta del restaurant Le Fouquet a Sarkozy en la noche de su elección hace cinco años atrás. Lo que les decía, los socialistas no solo son malos perdedores, también son pésimos ganadores. Pierden y se atolondran, ganan y se aturullan. Pierden y airados insultan durante cinco años, ganan y siguen burlándose de la inteligencia ajena, como si uno fuera mingo o idiota.
Por cierto, volvamos al inicio. Una vez que Sarkozy se divorció de Cecilia, ésta desapareció del panorama, y se fue a Nueva York con su nuevo esposo. Carla y Sarko se casaron, y la vida continuó, y nació Giulia, que hasta ahora nadie ha visto, y han conseguido una privacidad absoluta para su niña. Lo que no hizo Royal con su cuarto bebé, ¿recuerdan? ¿Cómo continuará el gobierno ahora con Hollande sin casarse con la Primera Dama y, además, con su exmujer y madre de sus hijos, que para colmo fue candidata finalista a la presidencia en 2007, de ministra gubernamental? Calculen, ¿crecerá el harén? Aunque aquí, la prensa del corazón evita los altercados con la izquierda. En Francia no es la prensa rosa, es la prensa roja, rojita, ya sea la ideológica o del corazón. O la ideológica de corazón.