Comparte el artículo La Cuba 'poliédrica' que visitará el Papa: CUBA, PREPARADA PARA RECIBIR AL PONT ...
Las tímidas reformas económicas implantadas por su corrupta clase política muestran una isla 'desesperanzada'. Benedicto XVI se encontrará con una comunidad cristiana firme en su
fe.
● La disidencia cubana
habla
El pueblo cubano sale al encuentro de Su Santidad el Papa, Benedicto XVI, a pesar de que el Gobierno de Raúl Castro tiene cercado el país en el terreno político, económico y socialmanteniendo, aunque con reformas edulcoradas, las directrices posrevolucionarias que Fidel implantó hace 53 años.
Cabe la posibilidad de que los Cadillac, resquicios del embargo norteamericano impuesto a la isla hace 50 años, se adecenten, esta vez, para enmarcar una visita que "ayudará al proceso hacia la democracia y abrirá nuevos espacios de presencia y de actividad (de la Iglesia)", como afirmó el secretario de Estado Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, el pasado jueves.
Unas joyas de la automoción desvencijadas con las que se encontrará el Papa a su paso por las calles de La Habana y que son el reflejo de una economía controlada por el Estado. "El régimen cubano –y la clara obsolescencia de su modelo totalitario marxista y leninista– tiene el monopolio empresarial que impide que exista la propiedad privada, so pena de tener una economía bajo el auspicio de capital extranjero (Venezuela)", asegura el periodista y disidente cubano Juan González Febles.
Con el paro en aumento, sólo unos pocos presumen de tener un automóvil o una casa en propiedad. Una desigualdad que "muestra a un pueblo desesperanzado desde hace muchos años y sin perspectiva de futuro. No se intuye nada en el horizonte que vaya a cambiar a mejor", según asegura Rafael Rubio, profesor de la Universidad Complutense de Madrid.
Dentro de esa misma Cuba poliédrica, cada día el régimen recuerda su veto a los derechos humanos. Detenciones, represión o amenazas complican la labor de todos aquellos que, durante años, han mostrado su más férrea oposición a la dictadura. Los conocidos grupos de disidentes cubanos llevan años enarbolando las banderas de la alternativa política y luchando por hacer de su país una democracia en la que se reconozca la igualdad de todos sus ciudadanos.
"Predicar y enseñar" De unas semanas a esta parte, uno de estos grupos (el de las Damas de Blanco) ha intentado agotar todas las vías legales para tener un encuentro con el Papa. Solicitaban un minuto con Su Santidad para entregarle un archivo audiovisual y comentarles cuáles son sus reclamaciones. Pero la abultada agenda de actos de Benedicto XVI complica este encuentro.
Aun así, para Oswaldo Payá, disidente y líder del Movimiento Cristiano Liberación, "la visita del Papa a Cuba servirá como lugar idóneo para predicar, enseñar y traer un mensaje de esperanza a través del Evangelio".
Una catequesis "que podría trasladarse al aspecto político" según Rubio, desde que la semana pasada, un grupo de 13 disidentes –con su encierro pacífico en la iglesia de la Caridad– desvirtuara las jornadas previas al viaje papal. Un forma de manifestación que, como recordó la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, a LA GACETA, "no compartimos porque los templos son lugares reservados para la oración y el encuentro con Dios".
"La preparación previa de la visita va a ser mucho menos eficaz a efectos de llevar un mensaje de esperanza, porque la situación se está poniendo mucho más complicada", afirma el profesor de la UCM, quien lamenta, además, que "al final cualquier gesto de Su Santidad va a tener una lectura política que él siempre intenta evitar", concluye.
Excluyendo los posibles matices políticos, el Papa encontrará en Cuba una institución eclesiástica diversa, misionera y a una comunidad cristiana que hunde sus raíces y emerge vigorosa esperando que el Papa reafirme en su fe a todos los cubanos.