El presidente cubano Raúl Castro los sustituyó por los números dos de
ambas carteras, según una nota oficial publicada, que no explicó los motivos.
El generalMedardo Díaz, que en enero de 2011 sustituyó al histórico comandante Ramiro Valdés en Informática y Comunicaciones, "se
reincorpora al Ministerio
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias", según el breve texto, publicado en
el diario oficial Granma.
También fue removido Tomás Benítez, de 66 años, nombrado oficialmente
como ministro de la Industria Básica en junio de 2011, tras ocuparlo interinamente
desde septiembre de 2010, cuando cayó la entonces ministra, Yadira García, por "deficiencias en la dirección", "débil control" y "pésimo trabajo", según expuso
Castro por ese entonces.
En Informática, fue designado el hasta ahora viceministro Maimir Mesa Ramos,
que anteriormente fue presidente del monopolio estatal de telecomunicaciones
Etecsa, una de las empresas de mayor facturación en la isla. Benítez, a
quien "se le asignarán otras tareas" según la nota oficial, será sustituido por
el ingeniero Alfredo López Valdés, actual viceministro.
El Ministerio de Informática está a cargo de uno de los proyectos de infraestructura más esperados y controvertidos de Cuba, el tendido
desde Venezuela de un cable de fibra óptica submarino para mejorar
el acceso a Internet en la isla con una banda ancha.
El cable debía empezar a operar en julio de 2011, según las primeras
informaciones del Gobierno. Sin embargo, la conexión de banda ancha no
mejora. El gobierno de Castro no ha comunicado oficialmente la entrada en
operaciones del cable y evita dar informaciones al respecto.
En la isla se especuló extraoficialmente con posibles casos de corrupción
vinculados con el tendido del cable, que habrían perjudicado la calidad de las infraestructuras. Funcionarios del gobierno
venezolano aseguraron recientemente
que el cable que debía llegar también a la vecina isla de Jamaica está
"completamente operativo".
Cuba tiene uno de los peores accesos a Internet del mundo. La conexión
es principalmente analógica y no llega a la gran mayoría de cubanos. Un
promedio de 14,2 de cada 100 personas tenía acceso a la red en 2009,
según datos oficiales. Organizaciones internacionales estiman la cifra real
en un porcentaje menor de un tres por ciento, ya que muchos de los que
entran en la estadística oficial sólo tienen acceso a la intranet cubana.