Ernest Hemingway –Premio Nobel de Literatura en
1954-, lo tomaba "doble y
sin azúcar", y lo transportaba en un termo cuando iba a pescar. Este sábado, a 113 años de su nacimiento, el restaurante "La Floridita", en La Habana, preparó una versión con 88 botellas de
ron para dedicarle un récord.
Unos 30 cantineros y ayudantes se turnaron durante 33 minutos detrás de 12
batidoras, y a fuerza de oficio y destreza, elaboraron la refrescante bebida que fue servida en una gran copa de 275 litros.
Elaborado con hielo frappé, ron blanco,
limón, azúcar y un toque amargo de marrasquino, el daiquiri debe su nombre a una
playa de Santiago de Cuba, por donde desembarcaron los marines norteamericanos
en 1898.
Con el auge del comercio internacional, hace unos 20 años, los cubanos se empeñaron en incluir el nombre de su país en el libro Guinness, con
intentos en disímiles materias. José Castelar, el torcedor de tabaco que posee
5 récords por el habano más grande del mundo, afirmó: "Vamos por darle a
Cuba otro record internacional".
Los festejos forman parte de los 195 años de
"la Floridita", el restaurant que
frecuentó el escritor durante los 20 años que
vivió en la isla. Allí se lo recuerda con una estatua de bronce a tamaño natural que, recostado sobre la barra,
revive a un Hemingway de vestuario tropical, ante un libro abierto. Durante su
estadía en la isla, el escritor
publicó El viejo y el mar, por el que recibió el premio Pulitzer en
1953.
Fuente: AFP